Si damos un paseo por nuestro entorno más cercano, nos vamos a encontrar con un paisaje, en ocasiones, poco alentador. El sedentarismo y la obesidad están ganando la batalla de muchas personas. El uno y el otro, se encadenan y terminan convirtiéndose en un problema de salud física y mental. Y aquí no hay edades. Todos, pequeños, medianos y mayores nos enfrentamos a la misma tarea: evitar entrar en el arrollador flujo social de estas enfermedades.
El gimnasio es para todos. No hay edad. De hecho, si te das una vueltecita por el PRO, verás que entre nuestro público hay de todo. Más jóvenes y más mayores, pero todos tienen un denominador común: la conciencia de que el cuerpo necesita un buen fitness.
Te queremos recordar, que está más que probado que la inactividad física es un factor causante de pérdida de años y salud. Si además, se da entre los más jóvenes, entonces, el hábito no ha sido aprendido y el cuerpo tiene una propensión mucho mayor a atrofiarse y enfermar. Estamos diseñados para movernos, diseñados a la perfección para ejercitar la musculatura con el fin de procurarnos una vida mejor.
Así es que míralo así: acudir al gimnasio es salud. Solo vas a encontrar ventajas, podrás socializar, hablar con gente que comparte tus intereses y además, estarás firmando un seguro de vida:
Prevención de enfermedades cardiovasculares
Mejora de la distribución de la grasa corporal
Prevención del sobrepeso
Mejora en los dolores lumbares y artrosis
Mejora de la depresión y la ansiedad
Prevención de enfermedades coronarias
Disminución de la presión arterial
Prevención de la hipertensión
Mejora de la calidad de vida
Mejora de autonomía en personas mayores
Y tú lo sabes, el esfuerzo que debes hacer para obtener un beneficio para tu salud es mínimo. Al principio cuesta, pero con la práctica a todos nos pasa lo mismo: queremos más. Recuerda que la recomendación es un mínimo de 30 minutos de actividad física de intensidad moderada. ¿Los detalles? Descuida, nosotros nos ocupamos: tus PROmonitores.
Piensa en ti y en quien te rodea. Cuidarse es un placer, nuestro deber es PROrecordártelo.

